martes, 17 de febrero de 2009

Que los cumplas muy felíz

Los cadáveres de bebida yacen en la mesa junto a toda la basura impregnada de moscas, desparramada por el piso de toda la casa y gran parte de la mesada de la cocina.

Hace tres días fue mi cumpleaños. Me da pánico decir eso justificándome por la condición higienica de mi persona, y de mi esqueleto externo (mi casa).

Los cumpleaños son un dia raro. Y a medida que vas creciendo, se van tornado cada vez mas raros.

Al principio mami y papi eran anfitriones, servian todo en bandeja y laburaban como engendros mientras vos te reias del payasito que se tragaba algodones. Lo que el payasito no sabia, es que la cumpleañera se iba a meter en el baño a comer algodon, uno tras otro, con paciencia y en silencio. Auto-cagandose la fiesta porque papi y mami, asi como estaban, dejaron todo y la metieron de los pelos en un hospital.

Creo que ese es el primer recuerdo vivo de un cumpleaños que tengo.

A medida que va pasando el tiempo, cuando ya no existen mas los payasos (por suerte), ni las animadoras, empezas de a poco a desplazar las pizzas de mama para cocinar vos. Te empezas a preocupar por q ponerte, por quien va a venir, por que te van a decir, por quien se va a acordar, por quien no se acordó, por que la casa esté limpia y les guste a todos la comida que hiciste, por que no se rompa nada, por que te den bola, por darle bola a todos y que ninguno quede colgado... No es una cagada?, de verdad te pregunto, no te parece una cagada?.

Mi novio suele decir que el cumpleaños es un día de plástico. Mi novio se queja de muchas cosas, de casi todo, pero en eso coincidimos. En el resto de las muchas cosas no, porque me pintó el papel de positiva.

(Calculo por lo que dice, que esto fue escrito el 5 de diciembre)

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