lunes, 5 de octubre de 2009

Pensamientos antiguos

el hombre es presa

de su propia debilidad

de sus sentidos y placeres

por cada placer saciado hay tres mas que saciar

y claro que siempre

deberá encontrar un culpable

que claramente no hallará en su debilidad, sino en un tercero

y le pondrá nombre y forma de tetas

y culos

y un sexo

violento

y hediondo

y cuasi mecanico, instintivo

y asi las mujeres

hambrientas

buscan saciar con su boca

(asi como el hombre con sus genitales)

el vacio al que llaman existencial

no importa que pueda llevarse ahí

si es falico o no

no importa

la mujer necesita saciar sus penas por la boca

y cuando no está con un macho

muerde cuanta golosina encuentre

se pone las pantuflas

se deja crecer cuanto pelo haya

apaga las luces

prende la tele

y se come un kilo de helado

sola

en penumbras

del pote, claro

llorando sus penas pasadas y presentes

hace un bollito con su sexo y lo tira al carajo por un tiempo

hasta que otro tipo sane su orgullo y sus miserias, acariciandole el lomo

y sus genitales

y ahí abandonará para siempre, hasta la proxima vez

los fritos, los helados, las golosinas

y serán libres y esclavos una vez mas

lunes, 27 de julio de 2009

(?) letra nueva viajera mantristica

Peregrino en el sendero
bifurcas hoy tu destino

es la luna tu objetivo
vierte hoy tu escencia
en mi mente

el camino de tu alma no es el mismo que el de tu cuerpo

ya lo sabes caballero de fuego
comienza el desafio de la lucha
contra la carne

puedes sobrevivir al hechizo de maya
puedes sobrevivir...

Refugiado entre las llamas
sigue al fuego que te eleva,
que te inspira, que te lleva.
Despierta, Despierta
Despierta... narananananarano
Despierta


Aprendiendo a callar encontraras
el mensaje imperceptible de tu ser

solo asi podras cumplir con tu mision
refugiado entre las llamas....

Dije hasta luego che!

Quiero quejarme.

de lo incomoda que me siento cuando estoy con gente.
Quien sea, cualquier presencia ajena ultimamente me pone nerviosa...
del abrazo que necesite y no me dieron
De la habilidad que tengo de sonreir cuando quiero estar 5 metros bajo tierra.
De que nadie se de cuenta.

No relax.

Estoy a kilometros de mi y de lo que me gustaria... por lo menos ahora me doy cuenta.

Me importa un poco pero cada vez menos.

Soy una luz intermitente. Cada vez hay mas segmentos oscuros, y no me jode.


Tranquilamente podria ser un parasito y vivir del calorcito de otro bicho toda mi vida y mover solamente el vientre y succionarle la sangre hasta dejarlo seco.

miércoles, 10 de junio de 2009

chau pau

buena suerta y hasta luego

Ay!.

Venía bien, en aladelta, mirando el paisaje... tá lindo, si.
Alta montaña, está cada vez mas cerca.

Linda montaña... buenos detalles, che, no está demasiado cerrrrca?.

Me cago toda, me voy a la mierda.

Chau montaña, chau paisaje.

A veces la salida mas facil no es la solución a los problemas.

A veces puedo llorar horas y no solucionar nada.

Quiero descansar un poquito, desaparecer, esfurmarme en el aire como el humo del cigarrillo que no me voy a fumar porque no tengo fuego.

No, sagitario! no tengo fuego!.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Abro los ojos.

Los diversos dolores de mi cuerpo, avisan tironeando que un nuevo dia comienza.
Seguramente, éstos se deben a las interminables caminatas nocturnas, que por el insomnio, se han vuelto rutinarias y aburridas. Lamento que sea la unica forma de poder consciliar el sueño. No encuentro aun otra manera de distender la mente, que emprender un viaje a pie, por las oscuras calles de buenos aires, como si fuera algun tipo de hechizo, o castigo.

Además los momentos a solas en mi departamento últimamente se hacen eternos, es como si el tiempo se detuviera y todo a mí alrededor perdiera movimiento. Se vuelve una cárcel, y empiezo a ahogarme. Las ganas de huir retumban tan fuertes en mi cabeza que olvido el latido desesperado de mis ampollados pies, pidiendo a gritos que pare de moverme, que descanse... pero no puedo.
Ando yendo y viniendo como un león enjaulado y ya no da para más, necesito escapar de esta prisión urgente.

Antes de quedarme sin aire, o entrar en una fobia desesperante, tomo las llaves y decido salir.

Luego de un portazo liberador, percibo como la lúgubre ciudad porteña se esfuerza una vez mas en contarme historias, pero hoy no tengo interés en escucharlas... Solo disfruto del aire que entra por mis pulmones, y dejo a mis pies hacer su tarea, y así poder seguirlos a donde sea que quieran llevarme.Camino por horas y horas, tratando de encontrar algo distinto o alguna motivación, pero solo llega a mí el aburrimiento ya que no existe, persona, paisaje o situación que merezca mi atención.

Mas resignada que agotada, me dirijo a aquellas cuevas debajo de la tierra, y como las mariposas a la luz, caigo ahi por un impulso, con la mente en blanco por completo. Al entrar por el oscuro portal y apenas empiezo a bajar las escaleras, recorre toda mi columna vertebral un punzante y heladísimo escalofrió que me recuerda porque detesto tanto los subterráneos. Se abren las puertas de la monstruosa maquina, tomo asiento y entro en modo-down.

Desde chica, tengo la impresión de que la gente, al abandonar el fantasmagórico lugar, deja allí todas sus penas, dolores y miserias. Como si así pudieran dejar bajo tierra, todo lo que quieren olvidar, o no ver. Cada vez que decido tranpostarme por este medio sufro imaginando que soy capaz de absorber todas esas sombras, como si yo mutara de repente en una esponja sequísima, sedienta de morbos ajenos.
La vivencia es tan intensa que hasta puedo sentirlo en el cuerpo, ya es inevitable, me contamino y me vuelvo una persona asquerosa, un rejunte de toda la mugre de los demás.

Una manito se interpone entre el mambo y la realidad. Levanto la vista y frente mió se encuentra un nene, morochísimo y hermoso, de ojazos grises. Le doy la mano y a cambio me devuelve una sonrisa sin dientes, un beso y una tarjetita a la que leo así nomás, pero dice algo sobre el amor, compartir, que no tiene dinero suficiente para comer y necesita de nuestra ayuda.

Lo sigo, pero no con el cuerpo, no tengo fuerzas, ya estoy en otra frecuencia, y aun así no puedo dejar de mirarlo. El niño, extiende su mano sin respuesta, a todos y a cada uno de los pasajeros que estan zambullidos en sus revistas, diarios, celulares o simplemente perdidos en su inframundo... Pero nunca miran al niño, es invisible, no existe para nadie más que para él mismo.

Me pregunto una y otra vez, si es esa la misma gente que ve una película pochoclera romántica, llora desconsolada y se reconocen como hiper sensibles... o si muchas de esas personas casualmente estén en ese preciso momento leyendo sobre pequeños infantes explotados por esta sociedad de mierda y se lamenten pensando "pobre gente... si yo los pudiera ayudar..."

Perdida en el pensamiento, me abrazan unas ganas terribles de vomitar me falta el aire y por un instante todo da vueltas, espero mordiéndome los labios y agitando las piernas, hasta que se abren nuevamente las puertas. Bajo lo mas rápido que puedo, y subo las escaleras un poco mareada y transpirando por las náuseas.

Quiero encontrar un baño pero ya es demasiado tarde, me encuentro en la mitad de la escalera lanzando prácticamente todo mi interior de forma violenta contra los escalones. Siento salir mi porquería y la de todas esas pobres personas que estan perdidas en su inframundo, la bronca del nene, el sentimiento de ese pobre pibe que veía al de su misma edad, vestido con la mejor ropa, con el mejor celular y a su mano extendida que nunca iba a ser tomada, la ira del nenito y el pensamiento de porque ese pendejo de mierda no fue capaz ni siquiera de devolverme la mirada. Siento mis tripas retorcerse de asco por el nene, por la gente y por mí. Purgo todas sus miserias doblada del dolor. Después de un rato un tipo se me acerca de entre el hormiguero de gente que pasa ensimismada ignorandolo todo y me pregunta si estoy bien, pero no puedo responderle. He quedado vacía completamente, no tengo pensamientos, sentimientos o palabras para decir. No tengo nada.

Hasta la aparición de esa persona, me había sentido invisible como el nene, lo viví en mi carne.Me demostró lo estupida que puedo ser cuando me quejo de que la vida es un asco por tener que levantarme a las 7 de la mañana para ir a laburar solo porque tengo sueño, o cuando nos peleamos con mi novio por idioteces y lloro por horas como si fuese la ultima vez, pero no. Siempre hay un beso de reconciliación y una próxima pelea, pero lo tengo y me tiene y lo amo y me ama y aun así me quejo y se queja y nos quejamos.

Como no le contesto al tipo este, calculo que habrá pensado que estoy borracha, drogada, que no tengo remedio o que no es demasiado grave lo que me pasa y siguió su camino lentamente sin mirar atrás. Le agradecí el mensaje a él y a toda la gente que me ignoró por darme una nueva revelación en mi vida.

Salgo del subte como flotando y con un dolor terrible en el pecho. Miro la estación, me encuentro en Carlos pellegrini, del subte B. Subo la escalera un poco mas aliviada y lo primero que puedo ver es un hombre monocromatico, cuasi transparente por su delgadez y semi-desnudo que ríe a carcajadas señalando la ventana de un bar. No puedo evitarlo, me paro a su lado para observar la secuencia. Detrás del vidrio, se encuentra un señor vestido con un traje negro a rayas, agarrando su cabeza frente a su notebook. Estaba hablando con alguien en el msn. Me acerco un poco mas, y no llego a leer bien que dice... pero es algo sobre el amor y compartir, aunque esta vez el mensaje suponía que no era el, sino ella y que ya no habia nada mas que hablar, el linyera me mira y una vez mas señala el vidrio y rie con una carcajada enorme, eufórica, buscando complicidad. Le sonrio pero no puedo reírme, me hace una mueca se cruza de brazos y queda contemplando el espectáculo que le brinda el barcito de corrientes.

Es demasiada información por un día, y sin embargo no he visto nada nuevo, solo la cotidianeidad de las callesitas de Buenos Aires, que por primera vez contemplo con ojos observadores y un tanto subjetivos.

Decido correr hasta mi casa y una vez dentro, luego de un portazo liberador, salto a mi cama, acurruco la parte superior de mi cuerpo contra la almohada abrazandola y por primera vez, puedo dormir, como apagando todo mi sistema, sin sentir la vibración del encierro que tanto pesó en mi cuerpo por años.

viernes, 8 de mayo de 2009

La conspiración del karma

Esa meditación que
me recuerda cuánto debo aprende a callar
para poder escuchar, el secreto que se esconde
en el silencio.

Y en el amor no puede haber silencio
porque uno se pierde en la mística de Afrodita
y en la percusión hipnótica que te vuelve idiota
ese latido agotador que no te deja escuchar
el secreto que te llama, imperceptible pero veraz

Y cuando siento que arañando
con esfuerzo pude
callar la mente y
escuchar la verdad que se esconde
en el silencio
viene a mí como un rugido
el velo de maya
que me enciende como a un libro viejo
y se apodera de mis sentidos
y ya soy presa otra vez
de su vulgar pero eficiente canto

El cuerpo no se cansa, de la rueda del samsara
duerme tranquilo y nada en las aguas
de la ilusión eterna.


Voy a dormir 5 minutos más.