domingo, 15 de marzo de 2009

Despedida

A veces uno tiene que dejar ir lo que mas quiere. Soltar los miedos y afrontar la realidad.

Cuando estás ciego chocas contra todo, lo mejor es liberarse para poder enfrentar con mas fuerza las adversidades y empezar a querer ver un poquitito.

Confío con todo lo que puedo ser, en que si creés en vos podés lograr cualquier cosa, lo que vos quieras.


Demasiada felicidad me diste y este amor que siento por vos, que me brota por los poros, tendré que aplicarlo un poco en mi ahora, aunque sea una gotita de todo eso.

Darle la espalda al dolor y...

Feliz viaje precioso, desde ahora sos libre.

Que el viento te lleve planeando donde necesites ir.

Te amo mas que nunca


Abur.

2 comentarios:

Jonathan dijo...

y aunque no lo creas (y aunque no hay por qué creerlo) yo también. Duele duele eh.


Duele adentro y no se puede sanar.

No se puede porque en el recuerdo queda el anhelo de lo que quise que fuera y no fué.

No existe tiempo suficiente ni vidas posteriores que sanen la existencia lejos de vos.

No existen las esperanzas en estos turbios momentos.

Capaz haya que dejar pasar un tiempo, o capaz salgo de acá y me voy a tu casa corriendo, no sé.

Duele muchísimo.

Jonathan dijo...

perdón, quise decir "(y aunque no hay por qué NO creerlo)" pero me salió mal, como todo hoy, je.